En muchos lugares de las Escrituras donde una traducción palabra por palabra es claramente comprensible, se utiliza una traducción literal. Cuando una traducción palabra por palabra puede oscurecer el significado para una audiencia moderna, se utiliza una traducción más dinámica. Este proceso garantiza que tanto las palabras como los pensamientos contenidos en el texto original se transmitan con la mayor precisión posible a los lectores de hoy.